


Por esas cosas de la vida, y cuando estaba preso de mis temores, sentía que la mejor manera de resolver frente a ella y sus diferentes situaciones, era, el mirar en menos a los demás, plantear todo como una tarea a medio hacer, o simplemente, no reconocer la labor y trabajo realizado por terceros.
Esa forma, era sin lugar a dudas, el mejor aliciente, para no asumir los desafíos futuros, era la mejor manera para insistir por ejemplo en "las cosas hechas a mi manera, son mejores", desconociendo por lo mismo, otra posibilidad y forma para resolver frente a una situación determinada.
Cada paso dado, era motivo de justificaciones públicas de mi parte, los fantasmas iban y venían conmigo de un lado a otro, y solía pensar, que detrás de cada persona, había un enemigo, alguien que deseabas sacar provecho de mis acciones.
Por esa misma razón, los fantasmas habitaban en mi mente, y desde luego, se trabagan las emociones y tranquilidad que había en mí, digo tragaban, porque andaba de manera saltona e impaciente, no disfrutaba nada de lo que hacía, y por ende, pensaba que junto con no saber nada, no era tampoco, merecedor de nada.
Todos estos temores, se trasladaban a las diferentes tareas de mi vida diaria. Estaba preso de mis angustias, con mi persona, en el amor, trabajo, y en cada nueva acción que tuviera que realizar. Nada. Nada de lo que hacía, parecía tener sentido, era como un derrumbe interno, que se apoderaba de mis estados de ánimo y de mi incertidumbre.
Luego, y después de darme tiempo para estar conmigo, y una vez padecida varias acciones que me llevaron a repensar el modo de hacer las cosas, lentamente, cada situación padecida empezaba a cambiar. Ahora, los fantasmas casi sin darme cuenta desdaparecían, las relaciones de afecto cambiaban, las podía expresar y vivir como parte del día a día. Las palabras amables eran parte de mi hacer, y yo, poco a poco, sentía que podía avanzar sin dañar y dañarme a mí mismo.
Hoy, siento que mis grandes defectos y padeceres, se pueden vivir de mejor manera, no escapo de los problemas, pero me he dado cuenta, que si no hay dolores imaginarios, tampoco existen los conflictos. Por ende, cada nuevo lugar, se puede habitar de mejor modo, las relaciones energéticas del entorno se complermentan, y los espacios, junto con ser mucho más amigables, tienen bastante de la disposición que uno asuma frente a cada uno de ellos.
Por lo mismo, hay como vivir con la idea, de que siempre se pueden hacer mejor las cosas, que hay tiempo y espacio para el amor, y para la expresión de éste, pero que dentro de todas las cosas que debemos llevar a cabo, lo mejor, es encontrarse con uno, sin caretas ni complejos, tal como somos, de ahí en adelante, podremos señalar que "que encontrar la paz, es encontrarse a sí mismo, y luego, sólo nos queda avanzar, y tratar de hacer de la vida, el mejor de los parajes"



Mucha suerte y éxitos en esa búsqueda que tenemos todos los seres humanos durante nuestra vida,,,,